Espolón Tabuyo

¡Llueve! Debo ir al Espolón Tabuyo. Despierto con el martilleo de las gotas que repican sobre el techo de mi Renault Kangoo. Con tibieza, abro los ojos reconfortado por la calidez del pequeño habitáculo y el tacto suave del saco de plumas. Son las siete de la mañana, debo levantarme, tengo un compromiso de trabajo. …

Espolón Tabuyo Leer más »