ACTIVIDAD RECOMENDADA

Guiaje en Peña Santa de Enol

Es el momento de llevar adelante un guiaje en Peña Santa de Enol .

Casi mitad de febrero y las condiciones en Alta Montaña siguen estando impresionantes.

Tras la enorme nevada de noviembre casi no ha vuelto a precipitar. Solo algunos pocos copos, algunos centímetros acumulados en pocas horas para inmediatamente ser barridos por el viento.

Álvaro no deja pasar la oportunidad y quiere hacer una escalada en hielo, una escalada larga y emocionante. Vivir una experiencia en alpinismo como a él le gustan: largas, exigentes y con compromiso, como la que el verano pasado vivimos en Peña Santa de Castilla haciendo la “Sur Directa” desde Vegabaño y durmiendo en la cumbre.

Esta vez son las 4 a.m. cuando nos saludamos en una gasolinera a medio camino y sin perder tiempo nos dirigimos a los Lagos de Covadonga.

La noche está fría y serena en los valles, no hay una nube. Las estrellas titilan con fuerza a esta hora de la madrugada.

Empezamos a caminar a las 5:30 a.m. con una sensación extraña: no hace nada de frío en altura; tememos que la pequeña borrasca que se anuncia a ultima hora de la tarde se adelante y trunque la posibilidad de hacer esta actividad.

A pesar de la temperatura seguimos adelante confiando en la clara madrugada.

Como siempre, Álvaro está en una forma física espectacular y en 57 minutos me tiene cambiando las zapatillas de deporte por las botas duras un poco por encima del refugio de Vegarredonda.

A pesar de las temperaturas suaves la nieve está en buenas condiciones y nos permite avanzar a buen ritmo.

Cuando empiezan las fuertes pendientes ponemos los crampones, herramienta que ya seguirá colocada en nuestras botas durante todo el día.

Amanece en el Collado la fragua. Aquí hacemos una pequeña parada. Comemos y bebemos algo, nos ponemos el casco y dejamos los bastones. El piolet también será la siguiente herramienta que nos acompañará durante todo el día.

Abordamos ahora el paso de la fragua y posteriormente el de Las Barrastrosas poniendo lo mejor de nosotros mismos, concentrando toda la atención en los crampones negando toda posibilidad a dar pasos en falso. Estos dos sitios son puntos calientes en el mapa invernal de Picos de Europa, aquí no se pueden cometer errores ni bajar la guardia.

Acostumbrado a la aproximación al Corredor del Marqués, esta vía, la nordeste de Peña Santa de Enol está sensiblemente más cerca, cosa que agradecen mis sufridas piernas.

Un poco antes del inicio de la canal nos colocamos todo el material y sacamos las cuerdas que utilizaremos desde el primer momento como mandan los cánones en una actividad guiada.

Desde el principio disfrutamos de unas condiciones bastante buenas. Aunque la nieve de la canal no está transformada por entero sí tiene una cómoda huella que nos deja progresar con fluidez.

Vamos haciendo tiradas de 60 metros para darle de vez en cuando descanso a nuestros sufridos gemelos.

La canal no tiene ningún misterio, es aguantar la presión en las piernas y escalar tranquilo por rampas de unos 50º.

Álvaro sube de segundo como un avión, es impresionante verle remontar estas pendientes a toda velocidad y sin acuse aparente de fatiga.

En 3 largos de cuerda estamos bajo la primera cascada de hielo que además presenta unas condiciones estupendas. Noto la ansiedad de Álvaro por clavarle los piolets al siguiente obstáculo.

Asciendo ahora por la huella de nieve sal hacia la cascadita con muchas ganas de escalar esta columna. Enseguida veo que el hielo está fino y obliga a trabajar con técnica, no se puede andar dando porrazos porque corres el riesgo de quedarte sin nada.

A los pocos metros, al ir a poner un tornillo, veo un agujero hecho por la misma causa seguramente de los amigos que estuvieron aquí el fin de semana, el gran APU y compañía.

El tornillo demuestra mi teoría de que el hielo está fino e irregular, ya que muerde entre poco y nada.

Sigo avanzando y, en unos pocos metros más ya estoy fuera del hielo montando la reunión a la derecha, bajo un desplome, protegido de las posibles caídas de piedras, ya que a la pared que tengo por encima le da el sol por completo.

Veo subir a Álvaro radiante, disfrutando al cien por cien de su primera escalada en hielo vertical. Enseguida va entendiendo la técnica y su condición física se lo pone muy fácil.

El siguiente largo tiene una entrada delicada. Hay un pequeño resalte en roca limpia que da acceso a un tramito de hielo bastante fino. No es difícil pero sí un poco expuesto. Me tranquiliza haber podido meter un friend justo antes de dar los primeros pasos con los crampones por la roca.

La cascadita está verdaderamente fina y hay que subir mucho los pies para clavar los piolets con seguridad en un hielo suficientemente profundo como para fiarse.

Tras este pasito abordo el diedro que sube al Collado de la aguja de Enol.

El hielo también está fino, incluso clavo el piolet alguna vez en hierba, pero la pared de la derecha ofrece posibilidades para asegurarse.

Nuevamente Álvaro sube disfrutando inmensamente de todas las posibilidades que el largo le ofrece para ir sumando experiencia a su registro. Es una gozada alternar pasos de mixto con hielo y secciones finas que te obligan a clavar el piolet en vertical. Puede decirse que este largo es una escuela de alpinismo en sí mismo.

El siguiente largo que suele ser una rampa de nieve con algún tramo de hielo, en esta ocasión es un espejo de hielo duro y pulido.

Una durísima prueba para los gemelos. Una verdadera escalada de montaña en la que hay que ir tranquilo y proteger de vez en cuando con algún tornillo.

El siguiente largo está exactamente igual, además de una cascadita corta y vertical de hielo fino para llegar a la reunión antes del Corredor del Marqués. Aquí los borbotones de hielo me invitan a montar una reunión sobre tornillos. De repente la montaña se vuelve hostil. El cielo se en capota y nos rodean unas nubes negras y desafiantes. Empiezan a caer unos copos ligeros de nieve fría que le da un ambiente realmente fantástico a la escalada. El amago no dura ni 5 minutos y enseguida vuelve a despejar.

El siguiente largo que suele ser una diagonal sin pena ni gloria, esta vez es una rampa de hielo duro y pulido que obliga a proteger con algún tornillo para no dejarle al segundo de cordada una trampa psicológica, ya que deberá hacer la diagonal en sentido descendente.

Abordamos el último largo contentos y satisfechos por las condiciones encontradas durante la escalada. Condiciones que seguimos disfrutando en los últimos 30 metros magníficos de buen hielo.

Desde la cumbre de Peña Santa de Enol vemos en frente Peña Santa de Castilla, probablemente el siguiente reto al que Álvaro mira de reojo para no desvelar sus intenciones.

Compartimos la cumbre con Damián y Tino, dos fuertes escaladores locales que nos han seguido a la zaga durante toda la escalada.

Ahora seis rápeles por el corredor del marqués y 3 horas de caminata nos devolverán al vehículo que hemos dejado atrás esta madrugada.

En definitiva: han sido 12 horas de actividad de máxima calidad, exigente y lo mejor es que hemos salido de casa y a casa volvemos.

Cada día aprecio más la gran calidad y las oportunidades que nos ofrecen nuestros amados Picos de Europa.

¡Ha sido un gran Guiaje en Peña Santa de Enol!

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