Naranjo de Bulnes Otoñal

Por 24 septiembre, 2014Escalada, Experiencias, naranjo de bulnes

Hacía ya algunos meses, por la primavera, Tom Fernández me había comentado que tenía muchas ganas de subir al Naranjo con su hermano, quizá una escalada al Naranjo de Bulnes Otoñal. En ese período hacemos unas cuantas salidas juntos a escalar y de vez en cuando sale el tema.

Hablamos mucho acerca de la primera escalada al Naranjo y de las repeticiones posteriores de mano de los pioneros. Sobre el tema del Cainejo y de Pida. Víctor y sus hijos los hermanos Martinez.

Sin duda fascinante la conversación sobre los pioneros.

Pero claro esta, que por fascinante que sea la historia, lo realmente fascinante es vivirla uno en carnes propias.
Para resarcir esta sed de experiencias y dar forma a las extensas conversaciones sobre la vía Pidal-Cainejo, a principios de septiembre la escalamos juntos. La vía es emocionante en todos los sentidos.

La escalada de la clásica vía norte del Naranjo es lo más parecido a zambullirse en primera persona, al escenario de una novela histórica. No cualquier cosa. El argumento es intenso y emotivo, perfecto, redactado por la más brillante, grandiosa e imaginativa escritora de todos los géneros; la vida misma.

Este fin de semana por fin todo coincide como debía para que los hermanos Fernández, Tom y Jose, pudieran subir a urriello a cumplir su anhelo de escalar juntos el Naranjo.

Hay que decir en honor a la verdad que las condiciones no eran las mejores.

De madrugada, al levantarnos, una lluvia fina amenazó con enviarnos otra vez a la cama, pero en el transcurso del desayuno paró y pudimos salir a buscar el día. Las linternas iluminan nuestros pasos en dirección a la cara sur, somos los primeros y vamos tranquilos.

 

La temperatura ya otoñal, nos obliga a escalar forrados de ropa. La roca esta fría y sufrimos de manos.Una vez en la última reunión y dispuestos a escalar en corto el anfiteatro, una lluvia fina lo empapa todo, incluidos nosotros. La pregunta casi sobra pero por si acaso la formulo
¿subimos igual no? la respuesta es contundente:

¡Si claro!

Tras veinte minutos trepando bajo la lluvia, estamos en la cumbre celebrando la primera ascensión de José, y la primera conjunta de los dos hermanos Fernández.

Yo también la celebro aunque no tengo ni idea de cuantas llevo.

 

En la cumbre, un sol negro nos deja con la miel en los labios. Amaga con salir de entre las nubes pero no acaba de calentarnos el cuerpo entumecido por la lluvia y las bajas temperaturas.

Ha llegado el otoño para quedarse. El descenso nos respeta un poco, sale algún rayo de sol y la ropa se seca.
El Naranjo hoy nos ha enseñado el colmillo para que no olvidemos quien manda, aunque quien manda aquí lo hemos tenido siempre muy claro.

Valora esta publicación

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies