Tradición, vocación, amor por las montañas

Por 3 junio, 2020Experiencias, Relatos

¿Qué es el Guía del Paraíso? 

 

Tradición, vocación, amor por las montañas.

elguiadelparaiso.com es la página web de los principales productos y las mejores propuestas de un guía de montaña, Joaquín Álvarez, o Xuacu que es lo mismo (Xuacu es Joaquín en asturianu), que soy yo.

Trabajo principalmente en las montañas de Asturias, mi región natal, y aunque desarrolle también mi profesión en la sierra de Gredos y el Pirineo, mi mayor centro de operaciones es el Parque Nacional de los Picos de Europa, siendo allí especialista en las escaladas guiadas al Naranjo de Bulnes- Picu Urriellu.

Mis comienzos se remontan a 1990.

Por tradición familiar en la escuela de escalada de Quirós, y la estación de esquí Valgrande-Pajares. Treinta años son ya en la montaña.

En ocasiones me hacen preguntas del tipo ¿qué es un guía?.

La respuesta es sencilla, la asociación española de guías de montaña nos lo describe a continuación:

 


“Un guía es un profesional que realiza trabajos de conducción de un individuo o grupo, realiza tareas docentes de enseñanza y entrenamiento deportivo y gestiona el riesgo de las actividades realizadas en el medio natural aportando seguridad al conjunto de los integrantes del grupo que las realiza”.


Yo digo que un guía es un enamorado de las montañas y sus disciplinas, una persona que ha pasado muchos años de su vida recorriendo medios peligrosos, difíciles de gestionar.

Entrenando en paredes rocosas y caminos, y crestas, y palas de nieve, y cascadas de hielo, estudiando las técnicas hasta dominarlas. Además de esto, esa persona ha tenido un primer día, una primera vez en la que se ató a una cuerda, o se puso unas botas para ir a caminar. Todo con ayuda de una persona mayor, más experta. Un maestro, que tutelando los pasos del neófito, realizó por vez primera ante sus ojos el nudo de la cuerda y también el difícil nudo de los cordones de las botas.

Podemos decir entonces que una persona que llega a ser guía de montaña, ha pasado muchos años de su vida estudiando el medio sobre el que va a recibir formación y, posteriormente desarrollará su oficio.

una vez que se adquiere una base todo es disfrute.

Tan importante como las disciplinas verticales, son el esquí y la llamada “técnica francesa”. Esta última consiste en el arte de retorcer el tobillo para hacer contacto con todas las puntas inferiores de los crampones, sobre nieve dura o el hielo de un torrente que ha cambiado su estado físico debido a las bajas temperaturas.

Hablemos del esquí de montaña.

Es la gran disciplina, la más codiciada en el pasado y aún hoy difícil incluso con los medios de los que disponemos, y el asequible acceso al uso de remontes. Para ser un buen esquiador de montaña hay que aprender en las pistas, así, no hay más secreto que realizar muchas bajadas sometido a un método.

El esquí es emocionante, dinámico, vistoso ¡magnífico! pero muy técnico.

Obliga a una metodología en la que saltarse pasos en el aprendizaje, obligará en algún momento a volver atrás para buscar gestos técnicos que habrá que trabajar, para con tiempo y practica interiorizar.

Pero una vez que se adquiere una base todo es disfrute.

Las emociones que despierta deslizarse ladera abajo sobre unos esquís en una asentada y dócil nieve de primavera, en que las órdenes enviadas a la bota se transmiten con facilidad, los cantos de los esquís inciden en el manto nivoso como un cuchillo en mantequilla caliente, la curvatura de las tablas trabaja y nos hace girar aquí y allá a nuestra voluntad,son inigualables. Es de las vivencias más reconfortantes que se puedan experimentar en el medio natural.

Se puede afirmar que cuando uno esquía bien, tiene un motivo más para ser feliz.

Otra gran disciplina del guía es el mundo de la escalada en roca.

Se dice de quien escala bien en roca, que tiene hecha más de la mitad del camino hacia el alpinismo. El escalador experto anticipa sus movimientos y lee las líneas entre las sutilezas del relieve. Deberá trazar un plan para varios metros en el que aprovecha casi cualquier erosión para progresar. Él pisa bien, maneja los equilibrios sustentando su peso en las piernas entre posturas diabólicas, y sus pies son precisos y ligeros.

Además de la técnica, también deberá trabajar la valentía y aprender a manejar el estrés en los momentos más críticos. Debe hacer balance entre seguridad, forma física y manejo técnico. Además de estar en extremo avezado a proteger su avance en grietas y agujeros. Ya sea introduciendo clavijas metálicas o figureros de atasque o expansión.

Básicamente el buen escalador de roca es un bailarín, que con su destreza, solo deberá adquirir fuerza en las piernas y un poco de pundonor, para dominar con solvencia las técnicas del invierno.

Tradición, vocación, amor por las montañas.

Hablemos ahora de los Picos de Europa

Los Picos de Europa son unas montañas tremendas, con desniveles de más de dos mil metros y abismos sin fin. Desfiladeros profundos y misteriosos, con ríos vertiginosos de aguas heladas llenos de truchas, salmones atlánticos, nutrias y mirlos acuáticos.

Un paisaje antrópico, que el hombre ha modelado y en el que ha sobrevivido a lo largo de milenios.

Tres años demoró Cayo Julio César, en conquistar el inmenso territorio de la Galia. Y tres años costó a su sucesor César Augusto pacificar los pequeños montes Vindio. Ese era el nombre antiguo de estas montañas.

No solo hay montañas en los Picos de Europa, también historia universal, antropología, etnografía, botánica, geología…

Pastores a los que les tocó arrancar el sustento en un mundo vertical, tras grandes rebaños de cabras. Que segaban las huertas más inaccesibles, atados incluso, descalzos muchas veces. Descubrieron la técnica de hacer queso y el secreto del hongo verde de las mejores cuevas, en la profundidad de las mismas. Familias recias a las que no olvido por haber tenido la suerte de conocer. Padres, madres e hijos y a los que homenajeo.

Esta es la verdadera esencia de los Picos de Europa, la que durante nuestra experiencia en ellos, no deberemos dejar escapar.

Tradición, vocación, amor por las montañas.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando...

Comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies